Al Momento-

Es tiempo de reconciliación...Trabajemos en torno a un solo proyecto, el de México

Política / René Martínez Bravo / Diciembre 01, 2018

La simulación en México es practicada cotidianamente, de manera natural y sin recato alguno, en todos los estratos sociales y niveles, podríamos decir que es una forma extraña de vida. No es una moda, es un estatus, es histórico incluso, y no hay recato en esta actividad… tanto, que simulamos no darnos cuenta de ello.

Y así hemos ido transitando por la vida… en este México nuestro… y se nos ha hecho costumbre, de tal modo que hasta cierta conformidad asoma en nuestro ánimo, por ello, cuando ahora vemos actitudes diferentes en un personaje como Andrés Manuel López Obrador… que habla lo que piensa… sin maquillar sus intenciones… simple…llano… sin dobleces…somos escépticos.

Y el recurso natural, es la negación, y sin darnos ni dar oportunidad, negamos el beneficio de la duda a quien asegura será distinto al modelo del político conocido, que ya desgastado en su credibilidad, se encuentra en el sótano de la confianza popular. Y es que nos han engañado desde los tiempos de la conquista y tal vez antes. Ni Cristóbal Colón “descubrió” América, ni Hernán Cortez nos “conquistó”, saquearnos es lo que hicieron.

Tenemos hoy, la oportunidad única de reinventarnos, de formar parte de un proyecto que intenta ser incluyente, y que además, quien lo encabeza, ha sido ya electo por una mayoría evidente, que hartos de tanto descaro, corrupción y cinismo de la clase política, esta camada del modelo neoliberal que desde los 80s se aposentaron a sus anchas en nuestro país, sangrándolo casi hasta dejarlo agónico, es tiempo de sumarnos y “jalar” parejo, por el bien de México, por el bien de todos.

 

Hemos comprobado con creces que seguir con la democracia simulada, seguiremos ensanchando la brecha entre pobres y ricos, peligrosamente, son millones los pobres y muy pocos los ricos, parece que López Obrador reconoció las señales del peligro y error que cometían, y del hartazgo del pueblo ya manifiesto varias veces, y propuso y ofreció esperanza de un cambio, no permitamos que la esperanza se convierta en violencia.

A nadie conviene un retroceso, la incipiente democracia está muy débil y maltratada, y para acabarla de amolar, las instituciones están en su peor crisis, no repitamos historias ya vividas y fortalezcamos proyectos y abramos caminos a la conciliación sin distingos de colores y partidos. Deseamos que le vaya bien a Andrés Manuel, porque también le irá bien a todos los mexicanos.