Trato inhumano.

Continúan los abusos de autoridades migratorias hacia los derechos humanos.

Texas / Redacción / Mayo 20, 2017

Cortesía / Editorial Kapa///McALLEN — Esther Olarte, madre del joven Erick Galván, quien se encuentra internado en un hospital en San Antonio (Texas) a raíz de un fuerte accidente automovilístico ocurrido en Pharr, está en espera de un proceso ante el tribunal migratorio, y en su momento defender su caso para alcanzar la residencia permanente y poder cuidar el delicado estado de salud de su hijo, quien estuvo a punto de perder la vida.

Olarte en abril pasado se entregó a las autoridades de migración, no tiene ningún delito de tipo penal, es madre de tres hijos que son ciudadanos americanos, uno de ellos con sufrimiento extremo, inusual para el afectado.

Su caso lo lleva el reconocido abogado y experto en inmigración Lic.Alejandro C. Martínez quien compartió con esta reportera la amarga experiencia por la que pasá su cliente.

HISTORIA

Esther Olarte llegó como inmigrante a Estados Unidos a los 12 años de edad en 1992. El Valle de Texas la vio crecer y asentar sus raíces y fue en donde ella se convirtió en madre de tres hijos. En febrero pasado uno de sus hijos, Erick Galván, hoy de 19 años de edad, tuvo un trágico accidente de auto y debido a las graves lesiones en pecho y estómago fue trasladado a un hospital de la ciudad de San Antonio Texas.

Cuando Esther fue enterada del terrible estado de salud en que se encontraba su hijo, cayó en la desesperación porque, al seguir como inmigrante, le era difícil poder ir a verlo desde el Valle de Texas debido a los llamados “check point”, uno de ellos localizado en Falfurrias.

Sin embargo el pasado mes de abril, Olarte armándose de valor decide entregarse a las autoridades de la Patrulla Fronteriza de esa localidad de Falfurrias, ellos la trasladan a Harlingen para procesarla y termina en Laredo en donde queda detenida por tres días; sábado, domingo, lunes y martes.

En su estancia Olarte fue blanco de amenazas y groserías por parte de las autoridades migratorias quienes a cada momento la intimidaban al decirle que ellos estaban allí para deportarla, y que ningún abogado le iba a ayudar sino al contrario, que le iban a quitar su dinero.

“Tenían a todas las mujeres centroamericanas llorando”, relató Olarte, y dijo que no pudo evitar escuchar una aterradora historia que influyó para que dos señoras se ahorcaran en ese centro de detención.

“Supe que una de ellas se colgó porque tuvieron que aventar a su hija de dos o tres años al agua, cuando los coyotes las estaban cruzando en una balsa . Decían que había algo que se movía dentro del agua y que ponía en peligro a todos y obviamente eso era un cocodrilo”, dijo. Toda esa presión psicológica terminó con la vida de la desafortunada madre.

También a Esther le tocó vivir una desagradable experiencia durante esos días de detención y es que en uno de los lapsos de tiempo, a ella la encerraron en un congelador el cual carecía de oxígeno y con CVP.

El abogado Martínez relata que su clienta empezó a tener un ataque de asma debido a la falta de oxígeno por lo cual la atendieron de emergencia.

En resumen a Olarte la liberan bajo su propia palabra ya que se dieron cuenta que la situación humanitaria exigía que la liberaran por lo que finalmente logró su propósito de llegar hasta el cuarto de hospital en donde se encontraba su hijo Erick y, en un muy emotivo encuentro, madre e hijo se abrazaron.

PUEDE PERMANECER EN EL PAIS: ALEJANDRO MARTINEZ

Para el abogado en asuntos migratorios, Alejandro Martínez, la señora Olarte puede permanecer en el país en tanto espera la comparecencia ante un juez de migración para hacer frente a su caso.

Con un record limpio y 25 años de vivir en Estados Unidos, Esther es un apoyo para su hijo Erick, quien aún está en delicado estado de salud.

Hoy Esther dio pasos firmes por lograr uno de los anhelos más importantes en asuntos migratorios, tener su residencia permanente para seguir con sus hijos y ser, como madre, la fortaleza de Erick.