Relleno Sanitario aprobado por Maky daña a vecinos agropecuarios

Vecinos del Colibries se quejan de daño a sus predios

Reynosa / René Martínez Bravo / Junio 18, 2018

Reynosa, Tamps.,' Por. René Martínez Bravo}}}Nadie va a contarnos a los reynosenses, sobre la evolución de la política y los políticos que han pasado por nuestro estado y la forma en que la manejan, al menos a quienes somos originarios de esta pujante, pero sufrida ciudad, que hemos visto crecer, con necesidades apremiantes siempre, rebasada por mucho en su población, sin darse abasto en sus servicios públicos primarios, siempre deficiente.

Bacheo, recarpeteo, alumbrado público, pésimo servicio de agua potable, y del drenaje, mejor ni hablamos, estamos pa la calle, administraciones van, y administraciones vienen, verdes, rojas y azules, todos prometen las perlas de la virgen, y al llegar al poder, el encanto termina, y volviendo a la realidad, se dedican solo a resolver sus problemas personales, intereses de grupo y buscando la manera de resolver su situación económica, y no solo la de su generación, sino todas las de sus descendientes, y ahí se olvidan las promesas que un día, se le hicieron a un pueblo lleno de esperanza en que todo mejoraría en beneficio colectivo.

Y todo redunda en función de compromisos hechos con quienes los apoyaron con inversiones monetarias para sus campañas, claro, también debemos aclarar, que hay alcaldes menos sinvergüenzas que otros.

Hoy, además de todos los males que nos aquejan, estamos frente a una situación igual a las que mencionamos, en donde una administración busca beneficiarse y beneficiar a socios con los cuales tienen compromisos, me refiero al famoso relleno sanitario denominado El Colibrí, o Colibríes, propiedad de inversionistas locales. La presunción de la existencia de intereses no muy claros, y ajenos a intereses de la comunidad, se debe a que anteriores administraciones habían negado la operación de dicho relleno con el argumento de no cumplr con lo reglamentado en ese renglón, en cambio, el gobierno de Maky Ortiz, no solo autorizó este uso, sino que los contrató como proveedor.

En noviembre del año pasado, fue aprobado por el cabildo encabezado por la alcaldesa Maky Ortiz, luego de haber estado en discusión si le daban el contrato o no a la empresa que representa a los Colibríes, dado que una parte del cuerpo colegiado desconfiaba en que dicho relleno cumpliera con las regulaciones sanitarias que se exigen en estos predios que se ocupan para un buen y eficiente disposición final de los residuos sólidos.

A tanta insistencia, gritos y sombrerazos por parte de la edil Maky Ortiz, finalmente logra el apoyo y votan a favor de que la empresa Oro al Espíritu Santo propiedad de Juan Armando Hinojosa, en ese entonces, la alcaldesa dijo que gracias a la adecuada disposición de la basura, se garantiza uno de los derechos de los ciudadanos, el de la salud.

Dicho Relleno Sanitario está ubicado a la altura del kilómetro 9 de la brecha El Becerro, y cobra por recolecta  de tonelada de basura cien pesos, actualmente son 800 toneladas de basura que se producen en esta ciudad.

Todo estaría muy bien, si no fuera porque dicho relleno sanitario no está cumpliendo con los requerimientos que tanto elogió y defendió  Maky Ortiz, por lo que ahora hay quejas de vecinos del sector en donde se encuentra ubicado, y que se dedican a la producción agropecuaria.

Y es que se quejan de que sus tierras se están contaminando por los residuos de todo tipo de basura, entre ellos, infinidad de bolsas de plástico que van tirando los camiones a lo largo de la brecha, y que van a dar, debido al viento, hasta predios vecinos, en donde hay ganado bovino, y éstos llegan a tragárselos, con los problemas que todo esto conlleva, incluso, hasta la muerte de los animales que pastan en sus tierras.

Con esta situación queda de manifiesto, que fue una mala decisión tomada por el cabildo y su alcaldesa, quienes seguramente, más que ver por los intereses de la comunidad, sino otros, muy personales.

Mejor hubieran seguido con los basureros de siempre, con basura a cielo abierto,  y sin el gasto que ahora tienen que hacer al cumplir con este contrato millonario.