El billete tras la Independencia de México

Nacional / Redacción / Septiembre 16, 2019

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque el papel moneda tiene su origen en China, la aparición de los primeros billetes mexicanos resulta anterior, en particular en medio del caos provocado por la lucha de la independencia.

Era 1810 cuando comenzó la guerra de independencia, la economía mexicana se enfrentó a muchos problemas que se agravaron con el tiempo, y sobre todo al terminar el conflicto.

Los enfrentamientos llevaron a que las minas, fueran saqueadas y existiera un completo desabasto de metales, por lo que las riquezas del gobierno que se tambaleaba, estaban afectadas de forma contundente.

Los conflictos provocaban que los traslados de metales preciosos sufrieran constantemente de saqueos, los trabajadores de las minas padecían con los asaltos, y generalmente terminaban enlistándose en alguno de los bandos del conflicto.

La situación provocó que se acuñaran “monedas de necesidad”, fabricadas con metales como cobre, para intentar contener las necesidades de la sociedad, pero como lo mencionamos anteriormente, el mandato de la Nueva España padecía y sucumbiría de forma inminente.

En este marco, aparecieron algunos curiosos pedazos de cartón con emisión en San Miguel el Grande, Guanajuato. Fueron fechados en julio o agosto de 1813, y estaban escritos a mano.

Como se imaginará, la oficialidad de estos documentos era completamente cuestionable.

Tres firmas respaldaban a tan curiosos documentos: “González”, “Malo” y otra ilegible en las piezas que se conservan en la actualidad, que bien -afirma el artículo del Banco de México-, pudieron pertenecer a comerciantes, oficiales o cualquier otra autoridad.

Tenían un valor de “medio real”, la moneda de la época.

El primer billete oficial

En 1821 con Agustín de Iturbide como monarca de México tras consumarse la independencia, los problemas administrativos y económicos en México eran muchos.

Para intentar contrarrestar los problemas en el campo, de préstamos al extranjero y el completo despojo que sufría el país, se emitieron, en un pedazo de papel blanco los primeros billetes oficiales en México.

Tenían la leyenda de “Imperio Mexicano”, en denominaciones de 1, 2 y 10 pesos.

Como en ese entonces, la divisa común eran las monedas metálicas, de oro y plata (cobre en menor proporción), el uso de trozos de papel generó desconfianza, pero dada su oficialidad, la gente tuvo que acostumbrarse a ello.