* Madre exige indemnización por su hijo minero fallecido

-- Patrón de carbonera en Coahuila “no da la cara”, acusa

Laboral / Guadalupe Cruz Jaimes / Febrero 29, 2012

México, DF, 29 feb 12 (CIMAC).- A 10 meses de que el minero José Luis Rivera murió en un pozo de carbón en el municipio de Progreso, en Coahuila, su madre Gloria Garza, de 68 años de edad, demanda al patrón y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) una pensión que le permita subsistir.

Tras el siniestro en el que falleció José Luis, el 29 de abril de 2011 en el pocito Minera San Juan, sólo se presentó una abogada de la empresa para informarle a la madre que el patrón le daría mil pesos durante 50 semanas “por terminación (de la relación laboral)”, cuando a ella le correspondía una indemnización por el fallecimiento de su hijo, ya que “no lo despidieron, él murió trabajando”, aclaró Gloria Garza.

La originaria de Minas de Barroterán acusó que el dueño del pozo, Jaime Rodríguez Rivas, nunca se presentó con la familia del carbonero, tampoco se hizo cargo de los gastos funerarios y, a la fecha, no ha intervenido para que el IMSS le otorgue una pensión.

“Desde que mi hijo se accidentó, el patrón no nos ha dado la cara”, la familia lo estuvo buscando donde uno de los trabajadores les decía que podían encontrarlo, pero el minero fue amenazado de muerte vía telefónica y dejó de informarles.

Cuando José Luis murió sus compañeros sacaron el cuerpo y el encargado lo trasladó a Monclova, donde se supone que lo prepararían para velarlo y llevar a cabo los oficios religiosos. Sin embargo, el servicio Funerales García entregó el cuerpo sin embalsamar y tuvieron que enterrarlo inmediatamente.

De acuerdo con el “VI Informe Pasta de Conchos. Siglo XXI: El martirio en las minas de carbón”, elaborado por la organización Familia Pasta de Conchos, José Luis fue sepultado sin que existiera acta de defunción, ni certificado médico. Por la falta de documentos, ahora Gloria Garza no puede iniciar el trámite de su pensión.

La madre explicó que como el dueño del pozo de carbón no pagó los gastos funerarios, que suman alrededor de 17 mil pesos, Funerales García informó a la familia del minero que no les entregará el acta de defunción hasta que salden la deuda.

Gloria Garza no cuenta con esa cantidad; ella pide que el patrón pague a la funeraria para que pueda solicitar al IMSS la pensión correspondiente.

Según el informe, José Luis trabajaba a destajo y ganaba en promedio mil 500 pesos a la semana, pero su patrón, Jaime Rodríguez Rivas, lo tenía cotizando en el IMSS con 80 pesos diarios, por lo que de otorgarle la pensión ésta sería menor a la que le correspondería por el salario que en realidad percibía el minero.

Al empresario “sólo le importa que saquen carbón y den mantenimiento a las minas. Si el carbonero se mató, a enterrarlo, y el patrón no pierde nada”, dijo indignada Gloria Garza, quien, reiteró, sólo quiere “una pensión para poder vivir”.

Su hijo tenía 45 años de edad, comenzó a trabajar en las minas cuado cumplió 18 años. Él vivía sólo con su mamá, no se casó ni tuvo hijos. “Creció y empezó a meterse a los pozos, le gustaba trabajar para que no nos faltara nada”, recordó su madre.

Según la versión de los compañeros de José Luis, el carbonero murió al excavar un sitio con alta concentración de gas, y “le saltó un tapón (de piedra) y el aire lo aventó”, explicó la coahuilense.

Durante el accidente, un joven minero se lastimó el pie, pero el daño no fue severo y pudo regresar a trabajar bajo las mismas condiciones de riesgo por las que el hijo de Gloria perdió la vida.

Ahora, la familia del carbonero está en busca de apoyo y también espera urgentemente una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), organismo ante el que presentó una queja en 2011.

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