Al Momento-

Necesario abrir espacios para la participación infantil

Personas adultas deben de generar condiciones para escucharles y tomarles en cuenta

Derechos Humanos / Lidia Bonilla / Septiembre 30, 2021

• Personas adultas dben brindar acompañamiento y generar espacios y condiciones para que sus voces sean escuchadas y se tomen en cuenta.

• En el ejercicio de promoción de la participación de niñas, niños y adolescentes, es necesario tomar en cuenta la diversidad de opiniones, ya que a partir de las diferencias se pueden enriquecer las experiencias.

30 de septiembre del 2021.- La participación es un derecho de las infancias en el mundo, el cuál esta plasmado en la Convención sobre los Derechos del Niño. La Iniciativa Tejiendo Redes Infancia, acompaña la participación activa y protagónica a través de espacios en donde niñas, niños y adolescentes se autogestionan al tiempo que se enriquecen de sus experiencias, tal es el caso de Nuestra Voz Cuenta y Niñez Observa, espacios se expresión y aprendizaje. Para conocer desde su opinión y experiencia ¿cómo se organizan las y los adolescentes en los espacios de participación?, se realizó un Webinar el cual se trasmitió a través de las plataformas de Ollin Tv, medio de comunicación digital especializado en periodismo de infancias.

Juan Martín Pérez García, Coordinador Regional de la Iniciativa, reconoció el liderazgo de niñas, niños y adolescentes que promueven y autogestionan su derecho a la participación, recordando al mismo tiempo que es obligación de las personas adultas generar las condiciones propicias que acompañen las iniciativas de participación de las infancias, adolescencias y juventudes. “Ignorarles es una demostración de cómo el mundo adulto tiene el poder y autoridad, por eso hay que hacerse escuchar ya que este es un derecho y una obligación”, puntualizó.

“Mi voz también cuenta, me di cuenta de que exponer y dar mi opinión a un público era lo que tenía que hacer toda mi vida”, así lo refirió Francis, participante de #NuestraVozCuenta en Honduras. Asimismo, recordó que la sociedad actual exige un cambio en el fomento a la participación de niñas, niños y adolescentes. Francis recordó que a través de su participación y la de otros jóvenes en iniciativas como Nuestra Voz Cuenta, han podido conocer más de las situaciones que les afectan e involucran en América Latina y el Caribe. “Creo que la participación es democracia, es ahí donde se forma el trabajo en equipo”, dijo.

Por su parte, Guillermina, de Argentina, reconoció la importancia de que existan espacios en donde las y los jóvenes puedan dar su opinión e incluso alzar la voz cuando sea necesario. “La participación importa porque nuestro trabajo es alzar la voz por aquellos que no pueden”, mencionó.

Para Camila, integrante del Colectivo #EvaluaciónJusta, colectivo en México formado y dirigido por estudiantes, precisó que en los planes de educación tradicionales se enseña que la participación tendrá una evaluación ya sea correcta o incorrecta, situación que limita a los niños y adolescentes el expresar sus opiniones. “Muchos estudiantes tienen la necesidad de participación, pero no saben cómo alzar la voz”, complementó.

Carlos de Jesús, de la Red de Observadores y Defensores de Derechos Humanos (RODD) en México, reconoció que la RODD es un esfuerzo de niños, niñas y adolescentes en donde se promueve la participación y la toma de decisiones, con el objetivo de desarrollar propuestas basadas en opiniones de niñas, niños y adolescentes opiniones para transformar su entorno.

Para Juan Martín Pérez, la participación significa diferencias de opinión, pero también trabajar en equipo, tener acuerdos y aprendizajes. “Es precisamente lo que al mundo adulto nos cuesta, la confianza es clave ya que nos permite trabajar juntos como mundo adulto con los adolescentes, algunas personas adultas piensan que para avanzar deben de tener consensos cuando no, la diferencia es lo que da motor”, apuntó.

“Todos pensamos diferente, lo ideal es que en equipo se puedan resolver los conflictos. He aprendido que las diferencias son grandiosas para hacer el cambio, y es precisamente ahí cuando se nos debe de hacer valer nuestro derecho a participar y opinar. No nos creamos que los niños, niñas, jóvenes no somos capaces, nuestra voz también cuenta, la participación es un derecho y es un deber”.

Respecto a la diversidad de opiniones que se generan en la participación de las infancias, Guillermina reconoció como importante celebrar las diferencias, pues lo que genera cambios significativos. “Obviamente siempre habrá diferentes opiniones, somos de distintos trasfondos culturales, fuimos criados de distintas maneras, solo hay que comunicarnos para poder resolverlo”, recordó a otros jóvenes.

Respecto a los cambios respecto a la participación durante la pandemia, Camila reconoció que se han agudizado las brechas de desigualdad, por lo tanto, recomendó a los niños, niñas y adolescentes que participen y aprovechen el aprendizaje que la experiencia les genere. “Yo sé que todos los jóvenes tenemos algo que decir y a veces nos causa incertidumbre de que es lo que pasara si lo digo”, compartió.

Finalmente, Carlos de Jesús de RODD invitó a las personas adultas a tomar conciencia de las acciones que pueden encaminar para garantizar el derecho de participación a las y los adolescentes. “Derivando de la confianza se pueden hacer muchas cosas, como adultos debemos de ayudarles a que sus decisiones sean más acertadas”, concluyó.