Al Momento-

La molestia de Cavazos y los precandidatos perdidos

Columnistas / Juan R. de la Sota / Febrero 06, 2018

Yahleel Abdalá Carmona y Alejandro Guevara Cobos, precandidatos del PRI a la Senaduría de la República, iniciaron una precampaña torcida, desangelada, infructífera y de desesperanza.

Esto, al emitir un discurso con un contenido que no asume responsabilidad y compromisos para atender los problemas de los tamaulipecos, cuando a la gente le urge le resuelvan sus adversidades, sobretodo de inseguridad, alto precio de los productos alimenticios, gasolinas y servicios públicos.

 Estos muchachos, se hacen viejos en el campo de la política y no han entendido ni aprendido a trabajar correctamente y con resultados en esta actividad, pese a que de ella se han mantenido durante muchos años.

 La política es el arte de servir a la gente y ambos aspirantes ni tan siquiera un vaso de agua o una beca, aclaro, de su dinero, han llevado a los tamaulipecos.

Menciono que sus actividades políticas las comenzaron en forma equivocada, porque, por ejemplo, la dama Yahleel, creyendo que emite un gran discurso, dijo que “los jóvenes no somos culpables de la historia, pero sí podemos asegurarnos de no repetirla”.

Mencionó que nunca es tarde para alzar la voz, para trasformar la historia, para recuperar lo perdido.

Es un mensaje confuso y quién sabe a que se esté refiriendo. Mientras que Guevara, sale con un discurso bastante fuera de lugar.

Lea nada más lo que expresó el forasterito: Lo más importante para los priistas que aspiran a conseguir el voto de la ciudadanía es demostrarle a la sociedad que “somos nosotros mismos, que somos nuestros nombres, nuestros apellidos y nuestra historia”. No se entiende que quiso decir, pero le aseguro que eran más claros los diálogos de don Cantiflas.

Y se atrevió a decir algo que nadie, ni tan siquiera su familia le va a creer. Dijo que tanto él como su compañera de fórmula, Yahleel Abdalá, son personas honestas, a quienes no se les puede señalar de estar vinculados con algún hecho de corrupción.

“Soy una persona honesta con más de 25 años de militancia en el PRI, pero con menos de 43 años de edad y un compromiso social muy claro, que hoy tenemos que entrarle todos por la República, por Tamaulipas, por los 43 municipios de Tamaulipas”, mencionó Guevara.

Respeto, si la ciudadanía le cree, pero la historia dice que Alejandro Guevara jamás convivió ni apoyó a la gente de su pueblo, El Mante.

Últimamente se le ha visto, en los medios de comunicación, para hacer realidad sus aspiraciones, pero será como otros senadores y diputados, de todos los partidos, que nada más logran su objetivo, si es que gana la elección, y se olvidan de los tamaulipecos.

Yahleel, es una dama política de reciente creación, contra la cual existe molestia y reclamos ocultos por parte de algunos políticos priistas que han hecho un buen trabajo y han mantenido lealtad al PRI y que tenían mayores merecimientos para ser candidatos a ese puesto de elección popular. La misma actitud existe contra Guevara, pues no merece la candidatura.

De entrada, los abanderados priistas, están en la lona, perdidos y con un discurso incorrecto y cantinflesco. Los aplastarán en las urnas, cualquier candidato que se comprometa a resolver las demandas de su pueblo les ganará el juego, si no cambian.

La sociedad exige que los candidatos les ofrezcan soluciones, que les digan cuáles son sus propuestas para eliminar la inseguridad pública, el desempleo, los constantes incrementos a los precios de las gasolinas, a las tarifas de luz, agua, drenaje, como van a combatir la pobreza, qué apoyos gestionarán para ayudar en los gastos en el hogar, de qué manera pugnarán para evitar la escalada de aumentos a los impuestos, entre otras acciones que mejoren las condiciones de vida.

No, discursos de que “los jóvenes no somos culpables de la historia” o como Guevara que “somos nosotros mismos, que somos nuestros nombres”, entre otras burradas que ni dan esperanza de ayudar a la gente a salir de sus problemas y  a mejorar sus salarios.

De no recomponer su estrategia, sobretodo sus discursos, van a perder y si no lo hacen, es que fueron los denominados para ser derrotados y abrirle paso a los partidos adversarios, principalmente al PAN y a los candidatos de Manuel López Obrador.

Cambio de tema para comentarle que el PRI se apuntó otros dos  enemigos y se llaman Manuel Cavazos Lerma y Carlos Salinas de Gortari, al hacer pasar, al primero, una gran vergüenza y gran ofensa, luego que su cachorro Manuel Cavazos Guerrero, fue borrado de la lista de candidatos a diputados federales por ese partido.

A esos dos políticos de poco pelo, los invade la rabia, el coraje y la sed de venganza, por lo que no dude ni tantito que el ex gobernador Cavazos Lerma, hasta puede invertir dinero y tiempo para hacer que el PRI pierda varios distritos electorales de la frontera o ¿usted cree que estará muy gustoso con lo que le hicieron a su hijo?.

El asunto es que no son de Tamaulipas los que pretenden acabar políticamente, particularmente con Manuel Cavazos Lerma, sino es por parte de altos funcionarios de la Federación, pero por recomendación de un político tamaulipeco que tenía pendiente una venganza contra el ex gobernador del ex programa social Mano con Mano.

Así es que si ven por Tamaulipas al señor Manuel Cavazos Lerma, no será para apoyar a los candidatos priistas, sino a los del partido de Andrés Manuel López Obrador, como ya se rumora.

En otro asunto, en las oficinas de la Presidencia Municipal de Altamira se registró mucho movimiento y miedo, luego de lanzarse la alerta de una amenaza de bomba en ese lugar.

El ejército y Protección Civil, desalojaron a todos los trabajadores que se encontraban laborando en el interior del edificio gubernamental municipal.

Los soldados inspeccionaron esa zona y buscaron en todos los rincones del edificio para cerciorarse de que no existiera ningún peligro con algún artefacto explosivo. Todo resultó una falsa alarma y que terminó siendo una broma.

No es la primera ocasión que se presentan ese tipo de amenazas, por lo que las autoridades competentes deberían establecer una minuciosa investigación para encontrar a los responsables y aplicarles la ley, toda vez que esto desencadena movilización de cuerpos de seguridad y gastos, temor entre la gente, caos vial, así como suspensión de labores y retraso en el trámite de documentos.

La buena coordinación de las autoridades municipales con autoridades estatales y federales, dio como resultado que todo se resolviera sin ningún problema y todo volviera a su normalidad.

El dato: El Partido Nueva Alianza (PANAL), el de los maestros, crecerá en la zona centro de Tamaulipas y ganará varios puestos de elección popular en los muy cercanos juegos electorales.

Correo: jrdelasota@hotmail.com