Ahoga ambulantaje a los victorenses

Columnistas / Juan R. de la Sota / Julio 14, 2017

Generan riesgo a los transeúntes al obligarlos a bajar de las banquetas y molestias a los automovilistas, pero además acaparan los estacionamientos de la zona comercial para varar sus vehículos

Ciudad Victoria, Tams…Los vendedores ambulantes o comercio informal, desde hace decenas de años se mantienen apoderados de las principales calles del centro de Ciudad Victoria, cuya actividad están dispuestos a defender  y a impedir los reubiquen a otra zona de la capital tamaulipeca, toda vez que de esta forma se auto emplean y obtienen ingresos para su sobrevivencia diaria.

Más de doscientos comerciantes invaden, todos los días, las banquetas de la zona centro de esta urbe capitalina, con carretones, cajas, estructuras metálicas, mercancía, botes, cubetas y hasta con portabebés con niños de unos meses de nacidos, impidiendo el libre tránsito  de los peatones, a los que obligan a caminar por la calle y que provoquen entorpecimiento a la circulación de automóviles, generando gran caos vehicular y  molestias a miles de ciudadanos.

La inconformidad y enojo de la gente, no sólo la propician de esa manera, sino también porque se han adueñan de otros espacios de la calle para estacionar sus vehículos, sin pagar estacionamiento, pero además por arrojar agua con manteca, pedazos de tortilla y otro tipo de comida a las arterias, ocasionando deterioro al pavimento y olores desagradables.

 La zona centro de Victoria, se ubica de las calles 5 hasta al ocho Hidalgo, donde se concentra la mayor parte del ambulantaje. La calle, del 8 al 14 Hidalgo también se encuentra invadida por el comercio informal.

En esa zona, es donde se encuentra la mayor actividad comercial, en donde además de los ambulantes operan las grandes cadenas comerciales, el conocido comercio establecido,  como zapaterías, ferreterías, tiendas de ropa, restaurantes, súpertiendas, entre otros negocios.

El ambulantaje oferta al público frutas y legumbres, tacos, gorditas, mariscos, quesos, chorizo, aguas frescas, cocteles de frutas, troles, elotes, arreglos, relojes, ropa, cintos, calzado, dulces,  refrescos, pan, tamales, lentes, veladoras, estéreos, camas, sillones, monos de peluche, tortillas de harina, chicharrones, celulares y fundas para celulares, entre otros productos.

Lo anterior ha generado inconformidad del comercio establecido, pues aseguran que los vendedores  ambulantes representan para ellos fuerte competencia, ya que sí les quita ventas y porque además con su invasión son un estorbo para el libre tránsito de los transeúntes.

La desesperación invade en ciertas ocasiones al comercio establecido, pues se han visto obligados a sacar sus productos a las banquetas para ofertarlos  a la ciudadanía, lo que puede derivar un enfrentamiento entre el ambulantaje y los empresarios del comercio formal.

Durante varios años, los comerciantes establecidos han exigidos a las autoridades municipales el retiro y reubicación del ambulantaje, los cuales en todo momento se oponen y rechazan cualquier tipo de oferta a cambo de desalojar el centro de Victoria, como el reinstalarlos en la plaza del siete Boulevard y en el mercado de abastos, toda vez que mermarían sus ventas.

A la fecha ningún presidente municipal ha logrado reubicarlos, pues han mantenido la firmeza de defender y proteger su fuente de autoempleo.

El líder de los comerciantes ambulantes de esta capital, Juan Suárez Godoy, advirtió que del centro de la ciudad no se saldrán y confió en que las actuales autoridades municipales no los desalojarán de esa zona.

“No estoy de acuerdo en que nos  reubiquen a los que estamos establecidos en esta zona desde hace más de 40 años, porque no hay ninguna razón, pues nosotros no entorpecemos a nadie, ya que estamos abajo las banquetas y solo están arriba de las baquetas los que caben con su estructura.

Al contrario, dijo, el dirigente de la Unión de Comerciantes de Puestos Fijos y Semifijos, el comercio ambulante es la solución a muchos problemas como sociales y económicos,  al asegurar que de esta actividad se auto emplean gran cantidad de personas que buscan trabajo y que cuando lo encentran está muy mal pagado.

“Son nuestras fuentes de trabajo que tenemos y quienes nos dedicamos a vender en la vía pública somos personas que no tenemos preparación académica como para que nos den trabajo en una empresa.

Nos auto empleamos,  sobrevivimos de esto, obtenemos ingresos para mantener a nuestras familias y los jóvenes para financiar sus estudios, estamos los mismos desde hace muchos años, somos como una familia, somos personas mayores de edad los que estamos en la vía pública y a los que no nos va a ocupar ninguna empresa”, comentó.

El líder del ambulantaje se defendió de las críticas y presiones del comercio organizado, al negar que representen una fuerte competencia para este sector y les lanzó la siguiente sugerencia: Las  ganancias las tiene el comerciante que es audaz y el que da precios para que el cliente le consuma, pues la utilidad del comerciante esta en el volumen de ventas, pero si dan caro no venderány no obtendrán ganancias.

“No es un gran negocio y lo tengo comprobado, ya que dirijo al ambulantaje hace 35 años y no tengo ni casa, porque a mis agremiados no les quito ninguna cuota y me siento ben, porque vivo igual que ellos”, dijo Suárez Godoy, quien dejó en claro que del centro de Victoria no los sacan.

El Municipio Gobierna calles y banquetas y autoriza los permisos, por lo que no se está de acuerdo en pagar un impuesto a la Secretaría de Hacienda”, expresó.

 Advirtió que no se reubicarán a un mercado, debido a que ni la propia Presidencia Municipal les ha dado vida, como son el de Abastos y Plaza Guadalupe, los cuales se encuentra abandonados y  si fueran negocio estuvieran llenos de gente, al tiempo que confió que el alcalde Oscar Almaraz, no los retirará del centro de la ciudad.