Simulación Mexicana

Editorial / René Martínez Bravo / Junio 18, 2016

La simulación en México es practicada cotidianamente, de manera natural y sin recato alguno, en todos los estratos sociales y niveles, podríamos decir que es una forma extraña de vida. No es una moda, es un estatus, es histórico incluso, y no hay recato en esta actividad, tanto, que simulamos no darnos cuenta de ello.

Hace ya tiempo, escribí un artículo al respecto, en donde hice un recuento sobre los eventos más importantes que han marcado la vida nacional, de hecho, desde que el Continente fue “descubierto” por Cristóbal Colón, así lo dicen los libros de historia, luego supimos que no fue así.

Luego pues, también nos dicen que fuimos colonizados por los españoles, no es cierto, fuimos explotados y saqueados, nos quitaron las creencias y nos idiotizaron con su fe, esa fe que solo sirvió para someter a los nativos, el abuso fue una constante, una regla que hasta la fecha está vigente sin ningún asomo de clemencia ni pudor. Fue una conquista al fin, en donde los conquistadores se apropian hasta de la vida misma de los conquistados.

Otra etapa, “la Independencia”, declaró el “Padre de la Patria” la independencia, el cura Miguel Hidalgo y un puñado de valientes Españoles renegados, Criollos y Mestizos se aventuraron a liberar al territorio de la opresión del Conquistador, eso nos cuenta la versión oficial, pero cuando estudias un poco, nos enteramos que también fue simulado.

Don Miguel Hidalgo buscaba proteger sus propios intereses. Era su necesidad buscar la separación de la Corona.

Cien años después, vendría la Revolución Mexicana, evento que enfrentó a los mexicanos en una lucha cruenta entre hermanos, finalmente, la explotación siguió en manos de unos cuantos, una nueva clase que aún la padecemos, los políticos.

Los políticos son una sola especie, no importan los colores ni partidos, todos son iguales, el mismo componente y ADN corre por sus venas, son más depredadores que los colonizadores, son implacables, corruptos y desalmados, son intereses particulares y e grupos, buscan el poder por el poder, para enriquecerse con los dineros del erario, no es su preocupación el bienestar colectivo.

Hemos comprobado con creces que con la democracia simulada siguen la metodología que más les acomoda, ensanchan la brecha entre pobres y ricos, peligrosamente, son millones los pobres y muy pocos los ricos, ojalá se den cuenta pronto del error que cometen, el hartazgo del pueblo ya ha sido manifiesto varias veces, la esperanza e un cambio aún está vigente, no permitamos que la esperanza se convierta en violencia.

A nadie conviene un retroceso, la incipiente democracia está muy débil y maltratada, y para acabarla d amolar, las instituciones están en su peor crisis, no repitamos historias ya vividas.